Este diseño de ticket está inspirado en los años 80, cuando los boletos de cine llevaban impreso el arte de la película. No eran solo una entrada, sino un recuerdo que podías guardar.

Hoy, con los boletos digitales, esa costumbre se perdió: ya no queda nada físico que nos recuerde la experiencia.

Con este diseño quise rescatar esa magia perdida y devolverle al ticket su valor como recuerdo tangible. Los logotipos y el arte fueron creados de manera conceptual jugando entre lo retro y lo actual.
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